4/8/09

LAS 1001 NOCHES DE TOPPI Y MAROTO


Estos son dos autores tienen poco en común, a no ser su gusto por lo ilustrativo más que lo narrativo, además de la bella construcción de sus dibujos.

Esteban Maroto siempre ha admirado a Sergio Toppi. Ya en una entrevista en 1978 declararía: ‘Además de Carlos Gimenez, otro de mis dibujantes preferidos es Toppi. Un hombre al que nunca se le ha hecho justicia. Siempre está ausente en todos los estudios que he visto sobre historieta. Y, sin embargo, es uno de los artistas que ha dejado en mí una impresión más profunda de todos los que conozco. Aprendí con él muchas más cosas en un día, que en años de relacionarme con mis colegas españoles.

Curiosamente, también Toppi fue interpelado en el 2007 sobre su paralelismo con Esteban Maroto, a lo que respondió: ‘Yo he mirado mucho la obra de los autores españoles, pero creo que no me han influido. Incluso hay gente que dice que mi amistad con Dino Battaglia había suscitado influencias recíprocas. No lo creo. En Battaglia había siempre un fondo de gentil delicadeza que a mí siempre me ha faltado. Mis personajes son en general despreciables y mi estilo tan personal que no creo pueda generar discípulos. Y tampoco lo desearía, pues como dibujante, es necesario siempre ir a la búsqueda del propio camino.’ ¡Punto redondo!

Este doble interpretación es interesante por dos motivos. Por una parte viene a corroborar que una misma historia tiene multitud de traducciones en lo gráfico, cosa que ya vimos con la entrada de ‘Moby Dick’. También nos permite ver que el tiempo narrativo es una cosa muy personal. A algunos les gusta acelerarlo y a otros retardarlo, según el momento en particular del relato.

Hemos querido hacer un pequeño experimento en esta presentación comparada y compartida. Al colocar los dos relatos en paralelo, va en tonalidad roja el relato que no desarrolla elementos narrativos en relación al otro (el negro sigue desarrollando elementos narrativos). Lógicamente el de Maroto al ser más corto será el que pase más tiempo a la espera. Pero como podrán ver no siempre ha de ser así.

Hay que anticipar que el tiempo narrativo en Toppi es más homogéneo que en Maroto, para este su desarrollo narrativo se mueve más en torno a lo que sería un gráfico en dientes de sierra.

Esperamos que los disfruten con su ordenador al lado de la playa o la piscina y aprovechamos para desearles a todos un muy agradable verano.

2 comentarios:

juan ramón dijo...

Los ornamentos en los dibujos de Toppi es parecido a la pintura de Gustav Klim, el famoso pintor ¿no te parece?

HORACIO DIEZ dijo...

No nos parece tan claro el parecido. Son dos estilos ornamentales.

Un cordial saludo.