27/9/09

LAS REMASTERIZACION DEL COLOR (1) PAUL GILLON (2) LOS NÁUFRAGOS DEL TIEMPO.


Introducción.
En la ilustración y el cómic actual se tiende a dar el color por ordenador, no solo por la comodidad y rapidez que ello supone, sino también porque permite rectificar con enorme facilidad todo aquello que se hizo mal. La aparición de los programas de imagen ha venido a modificar no solo el concepto de la aplicación del color que se había tenido hasta su aparición, sino que por añadidura ha generado un nuevo estilo en lo gráfico.

Viñetas de la primera versión en color.
Ya casi nadie deja líneas por cerrar, ni coloca negros en el dibujo, con el objeto de que las selecciones de zonas se puedan hacer automáticamente y los colores resalten más, adquiriendo así una mayor “comercialidad” en el mercado. La casi totalidad de los nuevos coloreados se realizan mediante este sistema, que como todo en la vida tiene desde el punto de vista artístico sus ventajas e inconvenientes.

Viñetas de la versión actual en color (Glenant).
La cuestión daría para mucho, y más teniendo en cuenta que últimamente se han remasterizado bastantes obras, buscando una mayor comercialidad o simplemente porque se habían perdido las planchas coloreadas de las antiguas ediciones. Como ejemplo de cambio de coloratura podemos citar ‘El Incal’ de Jodorowsky-Moebius, ‘El Capitán Trueno’ de Mora-Ambros y el ‘Haxtur’ de Víctor de la Fuente, aunque hay muchos más.


Hemos decidido tocar el tema de las nuevas remasterizaciones que se hacen para el color. Empezaremos por una obra paradigmática de ciencia-ficción francesa en cómic y que además ha tenido cuatro tipos de color distinto a lo largo de toda su historia. Su título:


Los naufragos del tiempo
Sin lugar a dudas estamos ante una de las obras más importantes hechas por Paul Gillon en particular y que ha producido el cómic francés en general. Junto con el primer ‘Incal’ de Moebius-Jodorowsky y ‘Los pioneros de la esperanza’ de Poïvet, componen la trilogía de ciencia ficción que han ennoblecido el genero en el país vecino. ‘Los Metabarones’, ‘Valerian’, ‘Lone Sloane’ o ‘Barbarella’, quedarían en nuestra opinión en un segundo escalón en relación a estas tres autenticas joyas del cómic galo.

Tres páginas originales de las versiones reseñadas.
La historia comienza cuando Forest en el año 1964 es nombrado redactor-jefe del semanario ‘Chouchou’ (compartiendo la responsabilidad junto a Remo Forlani). Forest conoce las apetencias de Gillon, que ya entonces pasaba por ser uno de los mejores dibujantes realistas franceses (13, Rue de l’Espoir), de hacer una serie de ciencia-ficción y le envía un guión del género firmado por Pierre Versin (escritor suizo de ciencia-ficción y fantasía).


Originales de 13 rue de l'Espoire.
A Gillon no le gustó el texto de Versin y le dijo a Forest que deseaba que fuera él y no otro, quien asumiera su autoría. Forest aceptó el reto y le preguntó a Gillon si tenia alguna sugerencia sobre la que trabajar. Entonces Gillon tuvo una extraña intuición y le dijo que le gustaría hacer algo sobre una pareja naufragada en el espacio-tiempo y que no pudiera volver a juntarse.


Las cuatro primeras páginas.
Dicho y hecho. Las cuatro semanas siguientes fueron de permanente contacto telefónico y una vez concluidas, los elementos básicos de la saga estaban sobre la mesa, así como el reparto de beneficios, el 70% para Gillon y el 30% para Forest.

Con la marcha de Forest de ‘Chouchou’ el proyecto quedo embarrancado cuando solo se habían dibujado las nueve primeras páginas, siendo retomado diez años después, tras llegar a un acuerdo sus autores con el periódico France-Soir. Según Forest se trataba de hacer para un publico mayoritario y no necesariamente afín a la fantasía (el del diario France-Soir), un ‘space-opera’ que respetase las normas e imperativos de la novela popular.

Concluidos los dos primeros tomos, Hachette seria la encargada de lanzarlos al mercado en bicolor y con un tiraje de 35.000 ejemplares, que se vendieron rápidamente (1974-1975).

Boceto inicial y dibujo final (La muerte sinuosa).
Sobre esta época inicial, Forest declararía: ‘Todo fue muy bien durante mucho tiempo. La trampa funcionaba. El público respondía. Resumiendo, teníamos talento y nos sobraba entusiasmo’.

Serian precisamente en este periodo de tiempo (cuatro álbumes iniciales), la época en la que Forest pudo ‘meter más la cuchara’, la más interesante, sin que por ello haya que menospreciar en absoluto los seis capítulos restantes que también tienen sus aciertos en lo gráfico y en algunas ideas de la narración.

Boceto inicial, dibujo a tinta y color final (Tierna quimera).
Pero cuando por fin todo parecía ir viento en popa para ‘Los Náufragos del Tiempo’, surgen una serie de problemas entre los autores y la editorial. Concluidos los dos álbumes siguientes (‘Laberintos’ y ‘Universo Caníbal’), Hachette los lanza a todo color con una edición de solo 20.000 ejemplares (1976), contraviniendo las cláusulas contractuales que tenía con sus autores, cláusula que requería un número de ejemplares en los tirajes nunca fuera inferior al de los dos primeros episodios. Forest y Gillon lo llevaron a los tribunales y pararon momentáneamente la serie.

Los problemas se resolverian aparentemente con un nuevo editor. Tras un principio de acuerdo para su publicación por parte de los ‘Humanoides Asociados’, su director editorial (Jean Pierre Dionnet) recupera los derechos legales que Hachette detentaba sobre los cuatro primeros álbumes.

Paul Gillon y Jean Pierre Dionnet.
Pero es precisamente en ese momento cuando se produce la ruptura, al reclamar Forest un mayor porcentaje (35%) para seguir con el guión. Gillon se niega en redondo y continua con el proyecto en solitario para la revista ‘Metal Hurlant’. La nueva andadura estaría compuesta de cuatro episodios, desde 1977 a 1982, a los que se unirían superadas las desavenencias de Gillon con la editorial, dos más en el transcurso de la década de los 80.

Sobre la ruptura con Gillon, con el paso de los años Forest parecía haber olvidado el tema crematístico y centró la cuestión en diferentes planteamientos creativos: ‘Ya no recuerdo por que empezó a chirriar todo, a atascarse. En ese sentido mi memoria me traiciona (…) Como motivo profundo –y honorable- de la disputa diré que teníamos distintas inclinaciones. A partir de una situación dramática yo me deslizaba encantado hacia la ironía y Gillon en mi opinión, practicaba en exceso la solemnidad y la ceremonia’.

Dibujo de "Barbarella" y autógrafo de Forest.
La serie concluye parcialmente en su álbum octavo en 1982, cuando Fabrice Giger adquiere el capital mayoritario en ‘Humanoides Asociados’ y Gillon, que nunca se había llevado bien con él, se marcha con Wolinsiki al ‘L’Écho des Savanes’, donde comienza la saga de los cuatro episodios de ‘La superviviente’.

Original y portada de "La superviviente".
En lo que respecta a los distintos enfoques de los autores de ‘Los Náufragos del Tiempo’, lo que parece meridianamente claro es que sus visiones eran contrapuestas y en algunos aspectos irreconciliables. Gillon adolece de un exceso de grandielocuencia y pesimismo, mientras Forest, que era un brillante narrador y generador de ideas, se tomaba las cosas con más humor y una pizca de ironía. En cuanto a la plasmación del guión, ambos se muestran igualmente verborreicos.

Ejemplo de exceso de texto en las dos etapas del guión.
El color.
Existen tres versiones de color y una para los dos primeros álbumes en bitono.

Primera edición en bitono.
La ‘Primera versión’ (Hachette-Humanoides Asociados) fue realizada para los ocho primeros álbumes por uno o varios coloristas y mantiene la unidad de estilo, aunque los dos primeros parecen hechos por otro colorista distinto de los seis restantes. Las portadas de los dos primeros álbumes se mantuvieron iguales tanto en su edición de bitono como en la nueva edición a color.

Las nueve primeras portadas de la edición en español.
La segunda versión (Humanoides Asociados) fue realizada íntegramente por Marie Paule Alluard. Las portadas fueron hechas expresamente, a excepción de la décima.

Portadas de la segunda versión de Humanoides Asociados (color de Alluard).
La tercera fue encargada al dibujante y colorista Hubert por Glenant, cuando esta editorial se hizo con los derechos de edición (2007) y decidió relanzar la serie. Las portadas son igualmente nuevas.

Portadas de la última edición por Glenant en francés.
Aunque los aficionados españoles actuales solo van a tener acceso a la última versión, las tres son interesantes y merecen la pena de observarse con atención. Ahora vamos a intentar desenredar los complejos motivos por los que fueron hechas, relacionados en su mayor parte con los derechos contractuales de explotación de la obra.

Cuatro ejemplos, correlativos, de los distintos colores.
La historia de los distintos coloreados.
En un principio (1974-1975), solo pudimos ver la historia editada en bicolor por Hachette. De ello aportamos una muestra de su edición en francés.

Ejemplo de la primera edición en bitono (La muerte sinuosa).
Más tarde y dado que la serie se seguía vendiendo bastante bien, Hachette se decidió a sacar al mercado a todo color (a la acuarela) los capítulos tercero y cuarto. Los cuatro siguientes y los dos primeros, independientemente de los cambios editoriales, serian policromados manteniendo una unidad de estilo y conceptual (desconocemos el nombre del/los coloristas que se encargaron de ello), quedando anclada esta versión en su octavo tomo. Su trabajo pervivió en el mercado hasta 1991.

Ejemplo de la versión de Hachette-Humanoides.
El primer cambio de calado en el color se produce en la década de los 80, cuando Gillon añadió dos episodios más a la saga con Terra (1984) y Cryptomére (1989). Estos dos álbumes, además de ser cada vez más pesimistas y oscuros en sus planteamientos, aportaron la peculiaridad de un nuevo color de Marie Paule Alluard (magnífico en su ejecución, aunque quizás dificultara un poco la legibilidad de la obra).


Ejemplos de la segunda versión de Humanoides (color de Marie Paule Alluard).
El resultado en ventas es tan satisfactorio que en 1991 los ‘Humanoides Asociados’, deciden remasterizar los ocho álbumes iniciales con una nueva versión de Alluard, añadiéndole además un nuevo diseño de portadas, dibujadas ‘ex profeso’ por el propio Gillon a petición de la editorial. Así quedaría la cosa hasta que hubo un nuevo cambio en los derechos de edición, al caducar los treinta años que tenían los Humanoides en su contrato inicial (1976-2006).

Originales y reproducciones de la nuevas portadas de la segunda versión de Humanoides.
Cuando Glenant contrata la edición de la obra, tras llegar a un acuerdo con Gillon y los herederos de Forest (2007), encomienda la realización de un nuevo color al dibujante y colorista Hubert (y su equipo). La nueva versión del color se realizará por ordenador y esta es la que ahora llega hasta nosotros en España. Aunque los motivos de que fuera realizada parecen tener más que ver con el nuevo relanzamiento comercial, lo que esta claro es que la versión actual, parece haber utilizado como punto de referencia la versión inicial, mucho más que la de Alluard. La principal diferencia en relación a las dos anteriores radica en que la versión actual ha sido hecha mediante un programa de imagen y las otras dos no.


Ejemplo de la versión actual de Glenant.
La opinión de Gillon pudo leerse en una entrevista de 2008: ‘Era conveniente un cambio de cara y una puesta al día. Se trataba de una remasterización necesaria, pues los colores, tal y como fueron aplicados en su primera etapa eran perjudiciales para mis dibujos, al estar realizados en lo que podríamos llamar una ‘óptica’ del blanco y negro.

Paul Gillon
Además Gillon en esas mismas declaraciones añadía: ‘He hablado con Hubert de todos los temas relativos al color, dándole plena libertad para su trabajo. A su conclusión puedo decir que estoy plenamente satisfecho del resultado. Él mismo es autor de cómics y eso es siempre un verdadero ‘plus’ para el trabajo de colorista. Tengo por otra parte la impresión que gracias a su ‘interpretación’, el público de las nuevas generaciones podrá acercarse mejor a ‘Los Náufragos del Tiempo’.

Paul Gillon
Saltando de cuestión y en relación a la posible continuidad de la saga, Gillon manifiesta lo siguiente: ‘Ignoro si tengo todavía la fuerza física e incluso psicológica suficiente como para ponerme a la tarea. Tendría que vincularme nuevamente con los personajes. De todas formas, incluso con 80 años (11/05/1926), yo no me considero todavía un ‘náufrago del tiempo’.

Paul Gillon y Jean Giraud (Moebius)
Las comparaciones de las distintas versiones de color.
Por azares del destino, contamos con las pruebas de impresión de la primera edición, a falta de la quinta tinta, en la que se incluía el texto y permitía hacer tirajes en distintos idiomas para varios países europeos. Las pruebas se hacían en papel satinado de alta calidad y creemos que están bastante mejor que la versión que llegaría a manos de los lectores españoles en la edición de Eurocomics.

Pruebas de color de la primera versión francesa, realizadas en España.
Dada la complejidad del tema, hemos decidido hacer una doble propuesta:
Por una parte vamos a presentar unas cuantas páginas de la edición a color inicial (única vista hasta ahora en España y de la que tenemos las pruebas de imprenta) acompañadas de la últimamente editada por Glenant, para que cada uno las juzgue según su criterio. Solo decir que en nuestra opinión, la versión actual (bastante mejor impresa que la anterior edición española) adolece de un exceso de ‘entonación’ que dificulta en ocasiones la apreciación de la calidad de la obra y la ‘estandariza’ excesivamente.

Primera comparación.
Como segundo planteamiento, vamos a presentar la comparación en algunas de sus páginas de las dos ediciones francesas realizadas por ‘Los Humanoides Asociados’ (ambas ya fuera del mercado). Para ello, hemos escogido diez páginas del quinto álbum (‘Tierna quimera’), con objeto de que todo aquel que no lo haya visto, pueda analizar el excelente trabajo realizado por Marie Paule Alluard (famosa colorista francesa) y lo valore junto al de su predecesor.

Segunda comparación.
Aunque las tres ediciones tienen cosas mejores y peores, a nosotros nos gusta especialmente el color de la Alluard, sin que por ello las otras dos sean descartables en absoluto.

Cada cual es libre de elegir la versión que más le guste (hay tres en color y una en bitono). Pero incuestionablemente y mas allá del tema del color, nos encontramos con una obra excelente, en la que desde el punto de vista gráfico, Gillon llegaría a las más altas cumbres de su carrera como dibujante.





8 comentarios:

JD dijo...

¡¡¡Magnífico y enciclopédico análisis!!!

Felicidades por este maravilloso trabajo que tanto nos aporta.

Toni C. dijo...

Gran trabajo este de los naufragos.

Y decir, que lei los naufragos hace muchos años y los he vuelto a leer ahora y para mi sera inferior siempre a Valerían, agente espacio temporal, serie nacida solo tres años despues de los naufragos, pero ya sabemos que son gustos de uno.
Saludos.

HORACIO DIEZ horaciodv@gmail.com dijo...

JD
Muchas gracias, y esperamos no haberte aburrido en exceso.
Un cordial saludo.

TONI C.
"Valeian" está muy bien, pero el propio Mezieres reconoce que frente a los dos "monstruos" (Gillon y Moebius) con los que le toco lidiar, tenía poco que hacer. Se refería, lógicamente, al aspecto gráfico.
Un cordial saludo.

Rotebor dijo...

Hola, HORACIO y CHARLES:
Medulosa entrada.
La presentación en color de una obra que originalmente fue pensada en blanco y negro (y da toda la impresión de que éste es el caso) siempre deja dudas e insatisfacciones: la versión con un solo color agregado parece primitiva y algo tosca; la edición de Glenant sabe a empalagosa y un poco enviciada por los nuevos volúmenes que agrega el color; otra versión resulta empastada y anula demasiado el trazo del dibujo.
Quizá este estilo de dibujo de Gillon acepte mejor tramas grisadas; claro, dicho esto después de ver tantas variaciones coloreadas...
Felicitaciones por tan interesante artículo. Un cordial saludo.

Uriondo dijo...

Enorme trabajo

HORACIO DIEZ horaciodv@gmail.com dijo...

ROTEBOR
El color, como tu muy bien sabes, puede salvar o hundir una obra. En el caso de "Los Náufragos" nos parece más bien un aditamento al excelente dibujo de Gillon. Lógicamente como todo complemento puede casar mejor o peor con el dibujo que sirve de base. Resulta interesante ver los distintos enfoques de los distintos coloristas, aunque a nosotros nos sigue pareciendo la versión de Alluard la mejor.
Recibe un cordial saludo (trasatlántico).

URIONDO
Ya sabes, como buen periodista que eres, que tan perjudicial es no pasarse como no llegar. Nos parece que se nos ha ido un poco la mano en esta entrada, aunque por supuesto nos encanta que te haya gustado.
Recibe un cordial saludo.

Agu Ariza dijo...

¡Yo personalmete he flipado!
De Guillon tengo tan sólo dos o tres de los albumes de "Los naufragos", "La superviviente"(con una historia tan buena como empobrecida por culpa del robot follarín) y también "Tormenta sobre China".

Es un autor excepcional, pero hijo de una época y un estilo académico que termina resultándome un poco monotono. Es tan correcto... todo está tan increiblmente bien puesto en su sitio que me cuesta emocionarme.
En esa linea clásicista pero con esa garra que echo en falta, el tambien nombrado en esta misma entrada, Poivet, autor con el que aluciné por la frecura, vivacidad, al tiempo que corrección de maravilloso claroscuro. Para mí, primohermano o cruce genético entre Toth y Colan sobre bocetos de Raymond.
De Poivet sólo he visto algunos cbr.

Una entrada de este autor sería muy bienvenida por mi parte y seguro que para todo aquel que no lo conozca.

Una entrada excepcional.

Anónimo dijo...

Agu Ariza:

Gillon es un autor u un dibujante extraordinario. ¿Cual es su problema? La frialdad de su dibujo separa al lector y le deja fuera de escena. Sin embargo y desde un punto de vista técnico su buen hacer es envidiable.
Perdon por el retraso pero se nos habia pasado revisar la entrada.
Recibe un cordial saludo de
Horacio Diez y Charles Caum