16/2/11

EL TENIENTE BLUEBERRY.- INTRODUCCIÓN


PRÓLOGO
La serie más famosa que ha dado ‘El Oeste de los Europeos’ es sin lugar a dudas  ‘El teniente Blueberry’. A ella pensamos dedicar algunas entradas en las que pretendemos profundizar en su análisis desde distintos puntos de vista.

La portada del primer album editado en España por Bruguera (1968),
con la firma  de Jijé. 

Evidentemente, esta serie da para mucho y no es fácil de afrontar. En esta primera ocasión vamos a realizar una pequeña introducción, con algunas suaves pinceladas que nos permitan situar, siquiera mínimamente, la complejidad de la saga.

Original de la primera página de la serie a un tamaño muy reducido, casi una miniatura.  

Dejaremos para más adelante las valoraciones artísticas, profesionales y comerciales, intentando recurrir a la propia voz de sus autores, en declaraciones sobre la serie que se han ido produciendo a lo largo del tiempo.
La contraportada demuestra por el mismo precio la fuerza y las carencias iniciales de Gir.

LAS TEMÁTICAS DE LA SERIE

Los héroes solitarios a caballo no eran ninguna novedad en Europa y ya habían sido 'tocados' en multitud de ocasiones. Por ejemplo en el cómic franco-belga con ‘Jerry SPring’ en el dibujo realista.

Ilustracion de Jijé para su longeva serie 'Jerry Spring', de la que Gir sacaría bastante de sus fundamentos para la primera parte de Blueberry.

En un registro humorístico Lucky Luke había conseguido una enorme popularidad, gracias sobre todo a los excelentes guiones de Goscinny y a los eficaces dibujos de Morris. Pero incuestionablemente lo mejor estaba por llegar, y lo mejor incuestionable se llamaría ' El teniente
Blueberry'.

Con motivo del 25 aniversario de Lucky Luke, Gir y Morris se homenajearon mutuamente, realizando una versión conjunta de dos páginas en manos del otro dibujante. En este caso Morris versiona una de Blueberry.

Charlier a la hora de realizar el guión para Pilote pensó en Jijé, pero ante su imposibilidad por falta de tiempo, sería su aprendiz Jean Giraud el escogido. En esos momentos y a pesar de su juventud, Gir era ya el más prometedor de los ayudantes con los que contaba el dibujante belga.

A la izquierda los años en que Jijé, Charlier y Gir firmaban conjuntamente para editorial Dargaud. 

En 1963 y entre las páginas de la revista ‘Pilote’, surge una torrencial historia que ha supuesto el auténtico molde de lo que debe ser el tratamiento gráfico de un ‘Oeste’ en el cómic. Esta sería la autentica mina de oro del género y desde entonces no ha parado de funcionar.

Jean Giraud es proteico y multiforme en el dibujo e incluso en los aspectos de su rostro.

Blueberry toca, en su desarrollo a lo largo de casi medio siglo, la práctica totalidad de los temas del ‘western’ como género. Desde luego, no lo hace de una forma homogénea, pero quizás esté ahí su mayor virtud.

Jean Michael Charlier terminaria derivando su carrera hacia la televisión y dejando paulatinamente el cómic.

Los argumentos sobre los que gira la serie componen un inmenso puzzle de panorámica general, que se irá adaptando con el paso del tiempo, tanto al gusto de sus autores, como a las apetencias de un público cada vez más ‘adulto’ y menos juvenil.
Las primeras portadas de Blueberry para Pilote denotan un cierto documentalismo naïf.

Los cambios que se fueron produciendo no fueron gratuitos, pues independientemente de las mutaciones personales de sus autores, la serie se inicio en la revista 'Pilote', que por aquellos años se dirigía a un público entre la infancia y la pubertad, pero que al concluir su periplo en la revista que dirigía Goscinny, había adoptado un sesgo claramente adulto y reivindicativo.
Se llega despues a una etapa de indefinición, con tendencia al spagetti western, produciendose el salto cuántico en 'La mina del alemán perdido'. 

Las modificaciones no solo se verían en lo narrativo, sino también en la evolución grafica de Gir, pues en su estancia en Pilote, el dibujante pasó desde un correctísimo trabajo a la manera de Jijé, a ingresar en Olimpo de los dioses del cómic del s. XX.  
En la última fase que concluirá con 'Balada por un ataud', los cambios resultan evidentes,
 en el fondo y en la forma. 

Las temáticas abordadas por Blueberry serian, como ya hemos señalado, las tradicionales en las narraciones del Oeste, pero con la diferencia de abordar casi todas las derivadas de cada una de ellas  e irlas consumiendo de una en una.

La Guerra Civil Norteamericana (saga independiente, sobre la juventud de Blueberry) sería agrupada en tres albumes y sus páginas rementadas y coloreadas  para que tuvieran una mayor cabida en el mercado.

1.-La Guerra Civil Norteamericana.
Nuestro héroe tiene un pasado antes de la Guerra Civil norteamericana, un pasado en el que no se llamaba de la misma manera y en el que tenía una vida muy distinta. La guerra le transformará en un permanente desubicado y desclasado.
Mike duda, mira al suelo, ve una flor y encuentra una apellido.

Esta parte se publicaría como historias cortas en POCKET PILOTE y tomaría un nuevo empuje temático con la aparición de grupos resistentes del desarticulado ejército sudista (Finley), que se niegan a asumir  la realidad de su derrota y que aparecerán interpolados en varios episodios.

El planteamiento de Finley al principio tiene una factura romantica, al final, la historia y las circunstancias le transforman en un mercenario al mejor postor. 

Pero también como consecuencia del conflicto, los renegados sudistas sufrirían una serie de metamorfosis que se corresponderán con las que iba sufriendo la propia obra. Finley y su banda no son exactamente lo mismo en los primeros albumes, que en la parte del desenlace de 'Chihuahua Pearl'. Se han producido cambios en el enfoque, tratamiento e incluso en la indumentaria o apreciación de los personajes.
A Blueberry le va el uniforme, en caso contrario no se explica que no dejara
 antes la profesión, despues de todo lo que le hacen. 

2.-La vida militar en el ejercito norteamericano.
La serie comenzó por aquí y, aunque Blueberry terminaría por colgar el uniforme, buena parte de su vida en las hojas de papel la realizaría bajo la más estricta disciplina militar.

La crudeza inicial llega a su culminación en 'El general cabeza amarilla', traducido en España como 'Cabellos Rubios'.

Su estancia en el Ejercito no puede calificarse de plácida. Si bien la personalidad de nuestro héroe no era la mejor para integrarse en la milicia, la mayor parte de las veces sería traicionado por sus propios mandos, que lo utilizarían en su propio beneficio e intentarían deshacerse de él sin el menor escrúpulo a la mínima de cambio.
   
Mike se 'chupa' unos cuantos 'marrones' a lo largo de la historia,
pagando las culpas de otros. 

Los cambios psicológicos de Blueberry se irían acentuándo, variando desde una rebeldía ante las injusticias más flagrantes (en los 60), a un enfrentamiento radical con el sistema que las producía (en los 80), y parece claro que detrás de ello hubo modificaciones en las opiniones no solo del guionista, sino también del dibujante, unidos en una indagación conjunta sobre el análisis del origen de los EEUU, en su maridaje como nación y estructura despiadada de poder.


A Gir el Oeste le encanta, y ha realizado infinidad de ocasiones ilustraciones alegóricas. 

Así que el sonido del cornetín del 7º de Caballería en el Teniente Blueberry, produjo con el paso del tiempo un cierto regusto amargo en el lector tradicional de este tipo de historias.

La Guerra Civil Norteamericana con amplia referencia documental. 

La serie poco a poco nos avocó al descubrimiento de que los 'buenos' en la 'Conquista del Oeste', no habían sido tan 'buenos' como siempre habíamos pensado.

Los apaches de Blueberry son un punto y aparte.

Sin embargo, estos cambios serían paulatinos, permitiendo la adaptación del lector interesado en el personaje. El proceso de separación del público juvenil y su progresivo direccionamiento hacia un destinatario más adulto e intelectualmente preparado, sería una de las características de la serie.
Charlier decía que es imposible dar más vida sobre el papel a un caballo de la que le da Gir, y nosotros estamos completamente de acuerdo. 

3.- Los indios y ‘Las Guerras Indias’.  
Inicialmente nuestro protagonista ejercerá de intermediario entre los dos bandos, para terminar por decantarse por la parte más débil.

La base del dibujo en blanco y negro es extraordinaria y lamentamos que no haya habido una edición en este sentido. 

Blueberry no solo tomará partido por los indios, sino que además, y en muchos sentidos, se transformará en uno de ellos, hasta el punto de sumar un tercer nombre a los dos que ya tenía (Nariz Rota), lo que en si mismo supone en la serie un cambio en sus contenidos.

Los colores, poco a poco, se  vuelven expresivos de los estados de ánimo narrativos.

Pero Charlier nunca caería en la falacia del buen salvaje. El perfil psicológico de los indios protagonistas va desde la nobleza extrema, con auto-sacrificio incluido, a la mayor perversidad hacia los suyos y los blancos.

Crow muere de la forma más dramática, introduciendo a la serie en recovecos que no habian sido frecuentados en los Oestes del cómic, ni europeo, ni norteamericano. 

El guionista nos parece decir que debemos de juzgar a cada uno según sus propias acciones y evitar generalizaciones engañosas. Cada individuo de la serie tiene su propia psicologia, a la que suele ser bastante fiel. Lo cual no quiere decir que no haya 'buenos' y 'malos' en el sentido más tradicional del concepto.

Una parte convencional de la saga, pero no por ello carente de interes.
  
4.-El ‘sheriff’ y los bandidos.

Esta parte de la saga, pareció en un momento determinado que iba a canibalizar el resto. Hubo 'cameos' en 'Pilote' con Morris (Lucky Luke) y parecía que Blueberry terminaría sus días como sheriff de Palomito, pero 'La mina del alemán perdido' lo terminaría cambiando todo.

El bueno de Mike parecía que se iba a echar una 'novia' maestra, pero al final no pudo ser.

También, después de la muerte de Charlier (como sello temático individualizado lejos de Gir), cuando los herederos del guionista intentaban hacer caja, fraccionando los contenidos del guión general.
     
Solo en Comanche la epopeya del ferrocarril tiene el mismo empuje que en Blueberry, pero Hermann evidentemente no era Gir.

5.-La construcción del ferrocarril.
En los primeros episodios de la historia (‘El caballo de hierro’, ‘El hombre del puño de hierro’ etc…), presenciaremos interesantes apuntes sobre la cuestión. En esencia el ferrocarril en EEUU supuso la ‘modernización’, con la consecuente eliminación de los elementos del pasado que se consideraban contrarios a ese proceso.     

Gir es capaz de dominar las perspectivas desde cualquier posición que se le antoje.

Charlier nos muestra con claridad que los cambios no pueden ser solo cosméticos y que requieren el escarpelo de la fuerza para que llegué a feliz término.

La ultima parte de la saga, con Gir como único responsable, empieza así.

Se nos ofrece un distanciamiento con lo que había sido el dominio ideológico en las viñetas del pensamiento norteamericano con fundamento anglosajón, que venía a decir poco menos, que los que construyeron aquel país solo se defendían de los salvajes que allí había (tesis mantenida en el cine hasta finales de los años 60).   
  
El México de Blueberry guarda ciertas similitudes con el reflejado
 en el cine del Oeste realizado ae finales del los 60.

6.-Las historias en la ‘frontera’ con México.
Debido a que su madre se casó con un campeón de esgrima olímpica mejicano, Jean Giraud pasó algunos años de su juventud en aquel país norteamericano y desde luego le sacaría bastante partido a su estancia allí, desde muy distintos puntos de vista, incluido el idioma y lo ilustrativo.

Al principio, la serie toca el tema mejicano de una forma leve.

Blueberry nos muestra una frontera creíble en lo humano y paisajístico y esta visión alcanzará su culminación con el tratamiento que hace de todo ello en la segunda parte de la saga que se inicia con ‘El hombre que valía 500.000 $’.

En la saga de 'Chihuahua Pearl' se nos presenta un México único e inconmensurable. 

Por distintos motivos muy complejos de analizar Giraud se siente profundamente atraído por aquel país norteamericano. México no solo es un lugar colorido para las historias que realiza, es un referente insoslayable, lleno de elementos profundamente atrayentes a todos los niveles.

Moebius en ocasiones interfiere con Gir y da resultados como esta bonita ilustración, muy hermosa pero con poca garra.

Incluso el dibujante tiene una teoría por la que debe regresar a ese pais periódicamente, independientemente de su voluntad. Por supuesto todo esto excede a lo que es la serie en sí misma y enlazaria con otras facetas de GIR-Moebius.

El único y autentico amigo de Mike Blueberry se llama Jimmy McClure.

7.-Las fiebre del oro.
En varias ocasiones la serie tocará el tema, y en estas entradas pondremos una pequeña muestra con algunas páginas de ‘El espectro de las balas de plata’.

'La mina del aleman perdido', un salto al vacio en la serie.

A fin de cuentas el principal amigo y colaborador del teniente Blueberry no es otro que un minero alcoholizado que se llama Jimmy McClure.

Los cambios fisicos de McClure resultan evidentes en estos dos dibujos. 

Su relación supera infinidad de inconvenientes y problemas y tiene un fundamento muy sólido. Sirve en lo narrativo para dar un contrapunto al dramatismo de la serie y aportar elementos entre patéticos y humorísticos.

El dinero mueve el mundo y Blueberry no parece inmune a ello.

La primera plancha de la serie tiene a un Blueberry, con todo el aspecto de ser Jean Paul Belmondó jugando a las cartas.
El juego, una de las grandes pasiones de Blueberry.

Pero esta inocente afición, se convirtió tras la muerte de su guionista en un adicción y una forma de vida (la saga de Mr. Blueberry).
Falta uno: ¿Te sientas tu, o me siento yo?

Pero en esta parte de la historia, a cargo exclusivamente del dibujante, tras la muerte del guionista, parece haber perdido algo de su energía primigenia, aunque los niveles de dibujo de Gir resultan sorprendentes.

Solo referenciar los personajes historicos que salen en la saga
nos llevaría una entrada como esta. 

Charlier, desde el primer álbum de la obra, decidió ir incluyendo a los mitos que construyeron la imagen popular del viejo Oeste. Giraud, tras su muerte, no quiso ser menos y nos trasladará al archiconocido duelo en OK. Corral.  

En la última parte de la saga, Gir se ha documentado en profundidad. 

Pero en donde realmente destacará la serie es en el retrato de los grandes líderes indios que se enfrentaron a las tropas norteamericanas, sin medios y con un espíritu de lucha que rozaba el suicidio. De Cochise a Geronimo muchos de elllos iran apareciendo en el papel.   

Geronimo tenia motivos para estar enfadado.

Otro de los grandes elementos, que diferencia esta serie de otras muchas, es el paisaje. Gir consigue impregnar los escenarios de una grandiosidad desconocida hasta ese momento en el medio.
 
Gir ama los grandes espacios abiertos de USA y les rinde tributo siempre que puede.

La materia parece cobrar vida propia y se convierte en un personaje omnipresente.  El polvo de Arizona, las Rocosas, las grandes praderas y un extraordinario número de perspectivas que enriquecen la serie y trasmiten al lector  un silencioso lirismo a través de sus inmensos y espectaculares decorados.
El blanco y negro da paso a un color extraordinario que define los
 planos y da calidades y profundidad al entorno. 

El  espectador queda atónito ante la grandiosidad que nos sabe transmitir el dibujante. Gir consigue sacar auténticos gritos minerales y en ese sentido cabe decir que su viaje juvenil recorriendo los EEUU de Norteamérica no fue en balde.   

La Meseta del Caballo Muerto a color.

En este caso el decorado se convierte en multitud de ocasiones en protagonista y cumple un papel tan importante como el de los personajes que desarrollan la acción.

La Meseta del Caballo Muerto en b/n.

Desde las grandes planicies nevadas a la frontera con México achicharrada por el sol, la tierra y el paisaje se hermanan en una representacion que acompaña la narración como nunca antes se habia visto en ningún Oeste del cómic.
 
El frio traspasa la ilustración y llega al expectador.

Es hora que demos paso a un breve análisis de los bloques en que se subdivide la serie.
LAS SUBDIVISIONES DE LA SAGA
La serie, tras 46 años de vida, se articula en cuatro grandes cuerpos, de los cuales los tres primeros (Juventud, Primera parte y Saga de Chihuahua-Pearl) tienen como guionista a Charlier y una vez fallecido este, Giraud asumiría todas las funciones.

Llegado a un determinado punto de la saga Blueberry, Gir se piensan lo que han hecho,
 lo que no han hecho y lo que han dejado por hacer.


Mencionaremos de forma separada del resto a las historias de  ‘La juventud de Blueberry’, pues apareció en los suplementos de ‘Pocket Pilote’ con un formato y planteamiento totalmente distintoS (incluido el tamaño de la página) al de la serie general, que, mientras tanto, se desarrollaba de forma paralela en las páginas de ‘Pilote’.  

El dinamismo y la alegria inicial se fueron diluyendo en un Oeste existencial
y en ocasiones existencialista. 

En cuanto a la parte central de la historia, podemos fraccionarla en:
Una primera parte, que agrupa muy distintos temas y asienta la serie. Se inicia con ‘Fort Navajo’ y concluyendo con ‘La mina del alemán perdido’ y su continuación, ‘El espectro de las balas de plata’.

Poco a poco, Gir empieza a asumir riesgos gráficos de todo tipo y sale airoso. 

Despues vendría una segunda parte, a la que podríamos llamar ‘Chihuahua Pearl’. Compone un cuerpo  unitario en lo narrativo. En esta parte de la historia, Blueberry perderá su condición de militar y el relato se transformará en una especie de western 'existencialista’.

El dibujo de la última parte de la saga es excelso, pero Gir parece haber dejado
en el camino algo de su energia creativa en lo narrativo.

Tercera parte.- Los guiones ya no son de Charlier y la historia pierde cierto brío en manos de Giraud, aunque el dibujo alcance cotas cercanas a la excelencia. Componen esta parte más reciente la saga de ‘Mr. Blueberry’ y el ciclo de ‘Gerónimo’.

¿Cuantos Blueberrys ha habido? Muchos, y no solo en lo fisonómico.

Giraud pretendió tras la muerte de Charlier asumir nuevos enfoques de Blueberry, con elementos chamánicos y fantásticos.

Las veces que el protagonista se lo juega todo a cara ocruz son incontables.
Por suerte para sus seguidores, siempre sale cara.

Sin embargo, la total oposición de los herederos del guionista impidieron que el proyecto fuera llevado al papel. Philippe Charlier le advirtió a Gir que si lo hacía, se encontraría con él en los tribunales, aduciendo que su padre puso unos límites a la serie y que él a fin de cuentas, él no era más que el 50% del equipo creativo.
Con Gerónimo, Gir ha intentado reverdecer lo mas excelso de sus sagas indias.  

El dibujante emprendió entonces la saga de Mr. 'Blueberry' y 'Gerónimo' en la más estricta continuidad con la coherencia de la serie. Parece que nadie ha querido llegar a los últimos extremos en el enfrentamiento por los derechos del personaje por motivos pecuniarios. 

Blanco y negro o color. Pueden escoger.

Esta entrada no supone más que una ligera introducción a ‘Blueberry’, que  merece mucho más (tiempo al tiempo). Nosotros, de momento, nos conformaremos con ir dejando algunas pequeñas pistas en este blog para todos aquellos que se interesan por la brillante colaboración entre Gir y Charlier, bajo bandera de ‘El teniente Blueberry’.

Gir fue ampliando la profundidad psicológica del personaje en algunas ilustraciones. 

En la próximas entradas, viajaremos a través del túnel del tiempo, cuarenta años atras, para que el dibujante nos hable de lo que pensaba entonces sobre la serie, de sus planteamientos y sus relaciones con Charlier.

LEl personaje envejece en todos los aspectos, y Gir nos lo muestra.

EnInteresante a todas luces, visto lo visto y teniendo en cuenta lo que ha sucedidoen la serie más famosa de cómic del Oeste. Un repaso al tema no ha de venir nada mal.  


A estas alturas Blueberry forma parte de la misma esencia Gir
como dibujante y persona. 

Hemos decidido ilustrar esta primera entrada  con un trabajo en blanco y negro sobre la juventud de Blueberry, aparecido hace ya muchos años en un Super-Pocket de Pilote. En unos dias estará disponible en esta misma entrada.





11 comentarios:

Lorenzo dijo...

Magnifico articulo. Estoy ansioso por leer las proximas entregas prometidas.
Y es que Blueberry es uno de mis comics preferidos.
Saludos.

Jesús Duce dijo...

Impresionante entrada que da comienzo a un exquisito homenaje de una serie maravillosa que tanto nos ha hecho disfrutar.

Todos los años regreso a ciertas series, a ciertas obras. O mejor: nunca las abandono. Y Blueberry es una de ellas.

De adolescente, no tenía tebeos, por lo que acudía a una biblioteca del barrio para poder leer algunos. Allí me leí álbumes de Asterix, de Tintín y de una serie del oeste que al principio no me gustó nada y que después me atrapó sin remedio, a través de una narrativa arrolladora y un dibujo espectacular.
Al poco tiempo, empecé la búsqueda de más tomos. Y todavía sigo buscándolos, a pesar de que las listas se empeñan en decirme que ya no hay más volumenes publicados.

Un abrazo.

CHT-CÓMIC-HISTORIETAS-TEBEOS dijo...

LORENZO:
Tenemos un abundante material inédito en España sobre la obra de Gir y sus opiniones recogidas en entreevistas a lo largo de muchos años.
Si nuestras ocupaciones abituales nos dan un poco de tregua esperamos ponerlas a disposición de los que se interesan por Gir y su enorme aportación al cómic.
Recibe un cordial saludo.

CHT-CÓMIC-HISTORIETAS-TEBEOS dijo...

JESUS DUCE:
Es verdad que a partir de una determinada edad las relecturas suponen un enriquecimiento intelectual y espiritual.
En los cómic ocurre lo mismo y la apreciación que se puede hacer de esta obra al paso de los años gana en anchura y profundidad.
Pero lo más extraordinario de esta serie es el retrato del Oeste que nos aporta Gir y Charlier, que pasa con el tiempo de lo convencional a lo innovador.
Un cordial saludo que se va para Zaragoza.

mendezfrancisco65 dijo...

IMPRESIONANTE!!!! magnifico trabajo,como todos los que emprendeis y ni que hablar de este trabajo de Gir,es de una gran exelencia en todo sentido.Gracias!!

CHT-CÓMIC-HISTORIETAS-TEBEOS dijo...

mendezfrancisco65:
Gracias a ti por pasarte por nuestras entradas.
Un cordial saludo.

Alberich el Negro dijo...

Buenas...

Es indudable que de la gran trilogía historietística europea sobre el Far West --Blueberry, Comanche y Mac Coy--, el primero es el que se lleva la palma y gana de calle en la comparación. Y no porque las otras dos series estuvieran ayunas de magníficos dibujantes, sino, sobre todo, porque no gozaron de un guionista de la calidad, la intuición y el talento de Charlier. Aunque Greg pueda contarse entre los grandes, sin embargo no supo hilvanar en Comanche una historia tan multiforme, rica, variada y compleja como la que Charlier fue construyendo con el tiempo para su héroe. Por otra parte, la continuidad de la serie a lo largo de los años también ha contribuido a afianzar al personaje en el imaginario de los aficionados y a incrementar su ya considerable fama. En cuanto a Gourmelen, ¿para qué perder el tiempo hablando de él? Es realmente injusto y lamentable que Hernández Palacios no dispusiera de una guionista del talento de Charlier (o, al menos, de uno que hubiera hecho algo de justicia a su gran calidad como dibujante). De todas formas, aún habiéndolo tenido no creo que el tándem hubiera llegado a las cotas de excelencia que alcanzó el formado por los dos autores de Blueberry (aunque sólo fuera por cuestión de edad y por falta de tiempo, en el madrileño, para evolucionar tanto como lo ha ido haciendo Giraud en todos estos años). Además, y aunque ya he dicho muchas veces que considero a Antonio uno de los grandísimos maestros del cómic, he de reconocer que Gir se colocá mucho más allá todavía (concretamente en el Olimpo de la profesión), pues ha sido el artista del medio más versátil que ha habido (y el único, quizá, en desarrollar tres estilos de dibujo tan distintos, desarrollados e influyentes como los suyos).

Todos los años (generalmente en verano) releo las sagas de Blueberry. Y creo que seguiré haciéndolo, pues es una de las cosas más entretenidas que uno puede meterse entre pecho y espalda...

Os envío un abrazo desde el Nibelheim...

CHT-CÓMIC-HISTORIETAS-TEBEOS dijo...

ALBERICH EL NEGRO:
Indudablemente Gir-Moebius ha sido la figura más determinante del cómic en los últimos 30 años del s. XX. Su potencial y plasticidad no parecía tener límite, e indudablemente en la actualidad sigue en un altísimo nivel de dibujo.
En cuanto a Palacios, fue víctima del síndrome de los editores franceses en relación con el control de sus productos. Le pusieron encima un 'amiguete' para tener el control de un producto que se vendió bastante bien a lo largo de mucho tiempo. Antonio lo aceptó por lo lucrativo de su relación con Dargaud.
Muchas gracias y un saludo.

Afrânio Braga dijo...

Hola, amigos!
http://www.texbr.com/blueberry
Abrazos brasileños.
Afrânio Braga

Gazpachero Veraniego dijo...

Sencillamente un artículo extraordinario.

Como lector nocturno empedernido en mis días preadolescentes de esta épica aventura ilustrada que marcó un punto de inflexión en mi razonamiento, os estoy y estaré muy agradecido por ello. Realmente cierto es, que el vasto elenco de personajes míticos del Oeste y su análisis tiene que llevar su tiempo y espacio, así como la saga Bluberry, pero si en alguna ocasión os decidís a ampliar la entrada con vuestros magníficos análisis un servidor no piensa bajar la guardia. De nuevo gracias y saludos cordiales, un blog estupendo.

Afrânio Braga dijo...

El blog Blueberry, uma Lenda do Oeste: http://blueberrybr.blogspot.com.br/

Saludos de l'Amazonia.
Afrânio Braga.