Toppi puede ser considerado sin ningún tipo de exageración, como un genio del dibujo, el cómic y la ilustración. Sin embargo y a pesar de que la mayor parte de los profesionales (de ambos lados del Atlántico) le consideran un modelo a seguir, dicen los editores que el gran público no se siente especialmente atraído hacia él (nos gustaría saber en España donde está ‘el gran público’). ¿Qué le vamos a hacer? Estas cosas a veces pasan.
En cuanto al trabajo de Toppi, hay que decir en primer lugar que no es un dibujante, es más bien un ‘vidente’. Es un autor capaz de plantearnos dramas inimaginables en mundos absolutamente coherentes. En su debe, hay que manifestar que no es especialmente alegre. Sus historias, que transitan desde lo mágico a lo improbable, no suelen terminar bien.
A nosotros nos parece un autor extraordinario y le pensamos dedicar algunas entradas con material que no es nada fácil de encontrar. Hoy nos centraremos en una portada y en una historia en blanco y negro que se corresponde con ella. Consecuentemente no tocamos de momento el tema del color en los cómics de Toppi (tema especialmente interesante) pero nos comprometemos a hacerlo más adelante.
Curiosamente parece que en la composición a doble página, de esta historieta de Toppi en la versión italiana de Sgt. Kirk nº 55 y por motivos de la paginación, hubo un error que fue subsanado en la edición española de la revista “1984”. Es ese el orden con el que os lo presentamos por parecernos más lógico.
