Cada tipo de arte tiene sus propias pautas y características. Por ejemplo, la música tiene creadores que producen un formato que luego es reinterpretado ‘ad nauseam’ por otros músicos-interpretes. Nada de malo en ello, y así muchos directores de orquesta, instrumentistas o cantantes se ganan muy bien la vida reinterpretando o dando lustre a lo que otros hicieron. Solo la música de jazz se saldría un poco de lo descrito. El teatro más o menos lo mismo.

En el mundo pictórico resulta incluso de buen tono revisitar a los grandes. Picasso y Bacon son buena muestra de ello con Velázquez.

El cómic es igualmente particular. No suele haber reinterpretaciones, lo que si suele haber es la reutilización de un personaje o idea para su continuidad comercial. Curiosamente algunos autores de cómic son mas dados al plagio que a la reinterpretación. No es el caso de los tres ejemplos que reproducimos. Nos han parecido curiosos e inusuales y por eso los presentamos aquí. El primero se trata de la búsqueda fracasada de dibujante para un proyecto, el segundo una devolución de visita en el ámbito de las buenas maneras de la urbanidad gala.
FOREST e HYPOCRITE
En el año 1970 Forest era muy popular gracias a ‘Barbarella’ (Vadin la había llevado al cine con Jane Fonda), pero él, ya se empezaba a encontrar bastante cansado de dibujar. Así que para el proyecto de una nueva heroína (a las que era tan aficionado) decidió buscar un dibujante que le satisficiera. Hizo pruebas con José Bielsa (de la que no nos queda reseña) y con un joven Daniel Billon, que un poco más tarde asumiría las páginas temáticas de Pilote. Al final, la editora de France-Soir, para la que iba dirigido el producto, requirió que fuera el propio Forest quien asumiera la parte gráfica además del guión. Forest aceptó y gracias a ello existe Hypocrite. Para la versión definitiva, el autor decidió reutilizar parte del material creado a sus expensas (pagó de su bolsillo los trabajos realizados). No deja de ser interesante comparar las dos paginas y los distintos enfoques.
La primera aventura de Hypocrite (‘Le monstre de Loch Ness’) se publicó entre febrero y octubre de 1971 en el periódico France-Soir. Más tarde pasaría a Pilote con otros dos capítulos titulados ‘Comment decorer l’etircopyh’ y ‘N’importe quoi de cheval’.
GIR-Morris (¡Feliz aniversario!)
Pilote fue sin lugar a dudas la mejor revista de cómic francés de los 60’s y su esplendor duró hasta mediados los 70. La cantidad de autores que allí surgieron y desarrollaron su labor fue impresionante (algunos españoles, y no se ha hablado mucho al respecto). Además de su serie estrella, Asterix, la revista mantenía entre otras, dos series del oeste, una humorística, Lucky Luke (Morris-Goscinny) y otra, de tipo realista, con el Teniente Blueberry (Gir-Charlier).

En el número 631 de Pilote (9-12-1971), la redacción decidió homenajear en su 25 aniversario al legendario sheriff Lucky Luke. Gir que por ese momento atravesaba uno de sus momentos creativos más dulces decidió reconvertir una de las páginas de Lucky Luke a su propio estilo. Pensado y hecho.

Agradecido, Morris hizo lo mismo, no olvidándose de introducir en su página de homenaje a Gir, al perro más tonto del 9º Arte (Ran Tan Plan) y a los hermanos más malos, malísimos que nunca ha habido (los Dalton). Estos personajes creados por Goscinny para la serie, gozaron de gran popularidad durante esos años en Francia y Bélgica.

