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6/8/09

EL PRINCIPE VALIENTE (2)- LOS PROBLEMAS DEL COLOR


El tema del color en ‘El Principe Valiente’ ha generado a lo largo del tiempo comentarios de todo tipo. Últimamente parece haberse puesto de actualidad en relación a la edición por parte de Fantagraphics de las pruebas de color que Foster donó a la Universidad de Syracusa.

Reproducción de una página de la última edición de Fantagraphics.
Nosotros no hemos visto todavía el material, así que pocos comentarios podemos hacer al respecto, pero Manuel Caldas (del que hemos hablado en la entrada anterior dedicada al personaje), manifiesta un cierto escepticismo sobre que esta sea la edición definitiva. En todo caso esta edición abarcaría solo una parte de la monumental obra de Foster.

Es fácil comprobar mediante estas dos fotos el tamaño de los originales de El Príncipe Valiente".

Reproducción de una página dominical.
En el tema del color en Foster parecen entrecruzarse variadas cuestiones que dado el espacio limitado de esta entrada resumiremos en cuatro puntos:

Reproducción de una página acuarelada por Foster (o quizás uno de sus asistentes) para indicación de colores a fotomecánica.
1.- Los sistemas de impresión de la época tenían una serie de problemáticas bastante prolijas que no facilitaban como en la actualidad la impresión en color.

Viñeta de página dominical, donde se puede apreciar la diferencia de color entre el interior del recuadro rojo, tratado por nosotros, y la impresión del periódico.
2.- La mayor parte de las pruebas de impresión parecen haberse perdido, a excepción de las que han aparecido en la Universidad de Syracusa (donadas por el propio autor). De todas formas y aunque se hubiesen conservado los procesos de degradación química del color son inevitables.

Muestra original de marcado de color realizada por Foster para indicación a fotomecánica.

Prueba de imprenta.
3.-La K.F.S. (quizás por la relación contractual que mantenía con Foster, ya que entonces no era dueña del personaje) no parece haber guardado reproducciones de gran calidad en relación al material original, solo las copias de blanco y negro con grises.

Reproducción que mandaba la KFS a los periódicos para su reproducción.
4.-Las mejores ediciones que han ido apareciendo a lo largo de los años, son reproducciones de las páginas dominicales (o sabatinas) editadas en la época. Estas páginas habían sido impresas por las dos caras en un papel de una calidad bastante deficiente, que por una parte transparentaba por impregnación la contrapágina y por otra, dada la excesiva porosidad del papel, hacia que se tuviera que imprimir en una lineatura muy baja (punto más grueso de impresión).

Varias páginas dominicales de periódicos de la época.
Todos estos puntos requerirían explicaciones prolijas y no vamos a profundizar en ellos en este artículo. Pero partiendo de los imponderables indicados, se puede hacer una pregunta clave ¿Es posible llegar a ver una edición en color que haga auténtica justicia al trabajo de Foster en color?

Distintos colores en una misma imagen. Recuadrado en rojo, la portada realizada a la acuarela por Foster para el segundo libro de Max Trell.
Evidentemente Manuel Caldas nos ha demostrado que en relación al blanco y negro es posible. Ello no es poca cosa, pues desde nuestra humilde opinión una buena edición en blanco y negro sería el primer escalón imprescindible para una buena edición en color.

Página restaurada en la edición de Manuel Caldas.
Una edición que mereciera la pena en color, debería de tener una serie de características que consideramos básicas:
1.- Requeriría ser de nuevo cuño. Es decir, no bastaría reproducir o remasterizar las mejores dominicales, sería necesario un nuevo planteamiento desde la raíz, y la raíz para la línea son los dibujos de Foster sin tramar.

Página original.
2.- Para el color deberían de utilizarse como máxima guía y referencia las ‘paginas dominicales’. Sin ellas el color de ‘El Príncipe Valiente’ sería él del que lo hiciera y no llevaría la impronta de lo que quiso hacer el propio Foster.

Distintas versiones de color de la misma página. A la izquierda versión de dominical en prensa y a la derecha la antigua edición de Fantagraphics.
3.- Igualmente debería tener un tamaño e impresión apropiados, lejos del A4 que estamos acostumbrados a ver en las ediciones españolas de ‘El Príncipe Valiente’.

Izquierda: original de Foster. Derecha: versión de Ediciones B con la trama compactada.
Como las palabras son fáciles de decir, pero se las lleva el viento, nosotros vamos intentar poner ejemplos prácticos concretos, para poder analizar las dificultades del empeño.
Ni que decir tiene que para realizar el proceso, cuanto mejor sean los elementos con que contemos en blanco/negro y color, mejor ha de ser el resultado obtenido. Dado que recurrir a las pruebas de color, las acuarelas de Foster o los originales no parece ya posible (pues han sido dispersados o perdidos en su mayor parte), debería recurrirse a la mejor edición de blanco y negro y eliminar el tramado. Muchos se preguntarán el por qué.

Arriba original. Debajo versión restaurada por Manuel Caldas.
El tramado en sí no era más que una guía de tonalidad; muy útil para la edición en blanco y negro y para la fotomecánica de la época en que se hizo, pero que incuestionablemente ‘ensucia’ la edición de color, y no permite ver el bello dibujo de Foster con claridad.

Eliminación manual de trama.
¿Es posible quitar la trama, respetando la obra? Para ver si ello es posible, pongamos un pequeño ejemplo de una de las páginas más famosas de Foster en el asalto al castillo de Anderdrak. Partiendo de la página tramada el resultado sería este.
Indudablemente requiere algo de trabajo, pero es factible.
Para hacer la prueba sobre la implementación del color hemos escogido dos ejemplos que nos gustan especialmente.
EJEMPLO 1


El primero es una tira (tres viñetas) nada más salir de la ‘Caverna del tiempo’. Para guía de color hemos escogido la edición francesa de ‘Zenda’ impresa en 1994. Edición que conserva en nuestra opinión la referencia de color especialmente bien, aunque no así la línea de dibujo. Lamentablemente también se nota el filtraje de la contrapágina, pero aun así, es relativamente fácil de ver cuál era la intención inicial de Foster en el color.

Hemos escogido la base para el blanco/negro el aportado por Manuel Caldas en su libro ‘Foster y Val’. Dado su tamaño y que esta sacado de un original, es la mejor de las opciones posibles.



El proceso lo hemos realizado con un programa de imagen, aunque se podría realizar también a través de una subimpresión en una página para acuarelar. Nosotros hemos preferido hacer el trabajo en el ordenador y el resultado de lo que hemos hecho es este.
Para la comparación ponemos las tres ediciones en color publicadas en España.
BURU LAN


Ediciones B

Planeta Agostini

EJEMPLO 2
Muchos dirán que partiendo de un original para el blanco y negro, la cosa es fácil. Para ellos, vamos a poner un segundo ejemplo. Seguiremos utilizando la edición de Zenda para el color y la de el libro ‘El Príncipe Valiente contra Atila’ de Editorial Acme realizada en 1953 en Argentina (copia de uno de los siete libros sobre ‘El Príncipe Valiente’ escritos por Max Trell y editados por ‘The Hastings House’). El libro tiene un tamaño de 18 x 12 cms., aunque está bastante bien impreso.
Abajo el dibujo restaurado en blanco y negro, y el tratamiento que hemos realizado para la restauración del color.

Este sería el resultado:

A la izquierda la versión de Ediciones Zenda, francesa, y a la derecha recuadrado el resultado de nuestro tratamiento.

Imagen de nuestra restauración.


Para la comparación ponemos las tres ediciones en color publicadas en España, a la que añadimos una reproducción de una dominical norteamericana aparecida en el número 2 del ‘Principe Valiente’ editado por Manuel Caldas.


Ediciones B


BURU LAN

Planeta de Agostini

La conclusión para nosotros es palmaria. Se podría hacer, pero requeriría un trabajo y esfuerzo que dudamos algún editor estuviese dispuesto a costear. Pero si alguien lo hiciera, solo nos cabe desearle suerte, pues le queda una buena temporada de trabajo.


23/4/09

ALBERTO BRECCIA. SQUADRA ZENITH


Interesante rostro el de AlbertoBreccia, fue su mejor y más utilizado modelo.

Todo dibujante tiende a representar, de alguna manera, sus rasgos en sus dibujos, pero seguramente Breccia es el que más y mejor lo ha hecho.

Esta es una viñeta/detalle de una página original de Mort Cinder, donde podemos observar de nuevo el nivel que llego a alcanzar en este trabajo y la expresividad de su mejor modelo.
A continuación os pongo la historieta de 8 páginas, pertenece a la serie Scuadra Zenith que realizó en 1975 para Italia, en blanco y negro y en color. El blanco y negro fue publicado en la revista "Blue Jeans" en España (1977) y la versión en color se publicó en la revista "Il Corriere dei Piccoli" en Italia (1975), el color corrió a cargo de la revista.
El tema del color es interesante ¿qué función debe tener el color en el cómic? ¿Debe dar y crear ambiente, debe clarificar la legibilidad visual y ayudar así a la lectura o debe ser un elemento más para embellecer el trabajo? Lo ideal es que cumpla todos los requerimientos como que tenga un gran dibujo (en cualquiera de los estilos gráficos), un buen guión y una buena edición. Como en cualquier lenguaje de comunicación y el cómic tiene su propio lenguaje, se puede hacer bien, regular y mal, en este caso es un buen ejemplo de un trabajo comercial realizado por un gran autor, dando un buen nivel.
De Alberto Breccia siempre se aprende algo, siempre se disfruta de su trabajo y aunque se le puede achacar algún pero, su trayectoria y logros son admirables.


Me gustaría apuntar que un lector de cómic no tiene por que ser un lector de literatura y viceversa, independientemente de la edad, más bien sería cuestión de temática, o así debería ser. Hoy día 23 de abril "Día del libro", recordad que el libro es un recipiente no un contenido.

19/3/09

LAS OCASIONES PERDIDAS DEL CÓMIC ESPAÑOL- ALMA DE DARGÓN

El llegar a realizar una obra coherente y de calidad, parece requerir en España, no solo unas cualidades artísticas fuera de serie, sino también una actitud de combate irrenunciable de la que no todo el mundo esta provisto. La vida tranquilita de muchos dibujantes belgas es lo que la mayor parte de los dibujantes españoles hubieran querido para si.

Hay países que nunca han tenido la más mínima posibilidad de ser una potencia en el cómic. No es el caso de España. Hubo un momento en que dispuso de una cohorte de autores extraordinaria en activo: Blasco, Palacios, Ambrós, Ibáñez, Víctor de la Fuente, Longarón, Clavé, Ortiz, Bermejo, Bielsa, Pardo, Fernando Fernández, Calatayud, Sió, Gimenez, Maroto, García, Jan, Font, Bernet …con veinte bastan, para que seguir. Todos jugaban en primera división y la mayor parte de ellos terminarían jugando en ligas foráneas y con un estilo de juego que no era el que les gustaba.


Este cartel de dibujantes de nivel extraordinario daba para mucho. Solo hubiera necesitado desarrollarse en una industria mínimamente en condiciones y haber podido realizar su trabajo de forma adecuada. No fue así, y a ello hemos querido dedicar una serie de artículos que hemos llamado ‘Las ocasiones perdidas del cómic español’. Los ámbitos del tema son diversos, se puede escoger un autor, una obra o una revista. En este caso hemos elegido una obra que se titula:
ALMA DE DRAGÓN
El caso de Esteban Maroto es muy particular y requeriría un análisis en profundad. Tan admirado como denostado, constituyó durante mucho tiempo una de las grandes esperanzas del cómic español. Con ‘5 X INFINITO’ demostró que estábamos ante un autor fuera de serie y recibió el espaldarazo norteamericano al obtener el premio de la Academia Norteamericana del Cómic (1970), en dura competencia con Gir y Bellamy.


Con tan buenos augurios, dio la sensación que íbamos a tener un autor contrastado a nivel internacional que posiblemente abriría el camino a otros. Lamentablemente no fue así, o por lo menos no en la medida y de la manera que nos hubiera gustado. Maroto durante algunos años nos ofreció páginas de una gran belleza, pero nunca llegó a pasar el corte de lo que suponía un trabajo mercenario.
Ahora, viajemos en el tiempo y vayamos al 1 de junio de 1972. Entonces, todo parecía posible para Esteban Maroto y para el cómic español. En su numero 39, Trinca (la mejor revista de cómic que ha habido en España) inició sin previo aviso una serie suya a caballo entre la ciencia ficción y la fantasía. Trataba de la invasión de un planeta por tropas alienígenas y de la resistencia que les opone una hermosa amazona guarnecida por sus poderes mágicos. El nombre de la protagonista era el mismo que el de la serie: ‘Alma de Dragon’. Después de varias entregas, el relato fue cancelado antes de su finalización por motivos que no vamos a recordar aquí. Lo que si recordamos, es que algunas de sus páginas siguen siendo de una belleza impresionante.