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28/4/09

ALBERTO BRECCIA - FLEETWAY-2


Vuelvo sobre el trabajo de Alberto Breccia para Inglaterra, editorial Fleetway 1960-61, porque siendo unos de sus trabajos menos conocidos, son de sus mejores trabajos comerciales, en los que demuestra su gran nivel como dibujante por encargo, en donde no se puede esconder sus carencias en la supuesta creatividad, que por otra parte en el caso concreto de Alberto Breccia que cabe duda. Además es uno de los dibujantes de cómic que más han influido en generaciones de dibujantes.

Este ejemplo que cualquiera diría que es una de las páginas de Breccia pra el mercado británico, si nos fijamos en la firma vemos quien es su autor, Luis García, otro gran dibujante de cómic y gran artista, si hacemos diferencias entre un mercado y otro.


Como el mismo reconoce, en diferentes entrevistas, su gran admiración por Breccia os muestro el dibujo original de Breccia y el homenaje hecho por Luis García.
Estas afirmaciones las he sacado de las entrevistas publicadas en la red y que paso a detallaros:
TEBEOSFERA \ TEBEOTECA \ DOCUMENTOS \ ENTREVISTA
ENTREVISTA A LUIS GARCÍA. (2)
JG- En alguna ocasión has manifestado que en la serie Davy Crockett imitabas la obra de Alberto Breccia,6 ¿qué dibujantes te influían por entonces?
LG- Cuando hacía historietas del Oeste, copiaba descaradamente a Alberto Breccia. Hice un western de sesenta y cuatro páginas en edición de bolsillo para Editorial Ferma, en 1963. Carlos Giménez lo compró convencido de que lo había dibujado Breccia... hasta que vio mi firma. Siempre he tenido cierta facilidad para aprehender las soluciones gráficas de otros. Las influencias en Selecciones Ilustradas, además de Breccia, eran los dibujantes estadounidenses: Milton Caniff, John Cullen Murphy, Stan Drake, Harold Foster, Joe Kubert, Alex Raymond, Frank Robbins, Alex Toth
En este enlace podéis leer la entrevista completa a Luis García
Y también en:
TRAZOS DE REALIDAD (TEBEOSFERA, MELILLA / BARCELONA, 21-IV-2009)
ENTREVISTA REALIZADA POR: JAVIER MORA BORDEL
En otro orden de cosas, cuando empecé a utilizar la fotografía, la interpretaba con la grafía de entonces. No se podía hacer otra técnica, los medios de reproducción eran muy bastos; no reproducían matices y teníamos que dibujar con “líneas gruesas para la reproducción”. Posteriormente, cuando ya trabajaba para Warren, y, sobre todo, para la revista Pilote, podía hacer más matices en mis dibujos con referencia fotográfica. Y el método cambiaba en virtud de las posibilidades de la imprenta, y de mi criterio sobre qué técnica usar para cada historia.
Breccia, o el primer impulso enamorado. Historieta publicada por ediciones Manhattan en 1963.
P: En más de una ocasión has mostrado tu admiración por Breccia. Incluso, haciendo las veces de editor, publicaste Mort Cinder en las páginas de Rambla. ¿Cuándo se produce tu primer contacto estético con el mundo brecciano?
R: La primera viñeta que visualicé de Alberto Breccia, fue en un cuadernillo de 64 páginas, del oeste, publicado en España por la Editorial Ferma (realizado por encargo para el mercado británico), que tenía abierto un dibujante de Selecciones Ilustradas sobre su mesa de trabajo. Era una viñeta que contenía un fragmento de una carreta de colono dibujada con amplias manchas negras, y el primer plano de una mano con un cuchillo silueteado en blanco sobre la carreta. Me dejó impresionado, daba escalofríos aquella silueta blanca que construía el cuchillo.
Años después, Carol, mi pareja, hizo un viaje de trabajo a Buenos Aires. Fue a verlo y Breccia le entregó un ejemplar de Mort Cinder editado en Argentina. Las páginas de la publicación tienen el tamaño de un diario de ahora. Y dedicado (yo aún no lo conocía en persona). Quedé alucinado. Durante bastante tiempo fue mi norte gráfico. Y mostrarlo a los lectores de Rambla fue el delirio. No podía creer que aquel joven que quedó fascinado con los dibujos de Mort Cinder, pasados unos quince años lo editara en España.
Para mí, Breccia fue el paradigma del innovador. Nunca se conformaba. Siempre buscaba grafismos nuevos. A diferencia de la mayoría de dibujantes, jamás se ancló en ninguno de los magníficos estilos que creó. Murió aprendiendo. Es admirable.
Enlace:
Aquí una página en su versión inglesa y en su publicación en español en 1975.

Para terminar las primeras diez páginas, el primer capítulo, de las 62 páginas distribuidas en siete capítulos, de esta historieta que en España se llamó "Terrible venganza".

Si queréis consultar la bibliografía de Alberto Breccia entrar en :

25/4/09

EXTRAÑOS PARECIDOS


En la vida, a veces, se producen extrañas coincidencias y en algunas ocasiones se encuentran patrocinadas por las musas. Hemos visto raros fenómenos que podrían calificarse de plagio o inspiración y sin embargo no lo eran. Estos fenómenos incomprensibles, se pueden producir incluso en el terreno científico. El cálculo infinitesimal fue descubierto casi al mismo tiempo en dos sitios distintos y lejanos, por dos personas que no tenían nada que ver y con dos formulaciones distintas.

En el cómic también pasan este tipo de cosas. El caso más sencillo de explicar es el de la apropiación pura y dura, también llamado plagio. No es este el tipo de cuestiones que nos interese especialmente, ni al que nos queramos referir en profundidad (aunque tocaremos el tema en los dos primeros apartados). Nuestra diana esta en fenómenos más complejos. En ocasiones, una imagen queda apresada en el subconsciente de un autor y este, de alguna forma intenta darle salida; o simplemente se puede tratar de meras casualidades. Pondremos ejemplos en un variado tutti-frutti en el que incluiremos de todo un poco. Pero desde luego, en este tema, no hay respuestas claras.
Catálogo de Extraños Parecidos.

1.-Admiración y copia.-Foster y Raymond.

Toda persona cuando empieza en algo se genera inicialmente sus propios modelos y admiraciones. El ‘cómic’ no es una excepción, y además es un arte tan complejo y de tan largo recorrido, que no es de extrañar que al principio se intente acortar camino y se caiga en la mera copia.    

Alex Raymond estaba empezando, tenía tres tiras que mantener y… cometió un ‘pecadillo’. Foster ya estaba consolidado como autor con ‘Tarzan’ y eso que aún nos faltaba lo mejor. La verdad es que el parecido es innegable. Poco más se puede decir al respecto.


2.-Saqueo puro y duro: Roy Lichtestein.

En la Edad Media existió un notable tráfico de reliquias debido a sus ‘propiedades milagrosas’. Las iglesias, los monasterios, los reyes y hasta el Papa pagaban cantidades astronómicas por un húmero o el cráneo de un santo, lo metían en una hornacina y comenzaba el peregrinaje. En el mundo artístico contemporáneo (mundo que tuvimos ocasión de  frecuentar durante algunos años), existe igual pasión, salvando las distancias,  por las ‘propiedades milagrosas’ de las firmas. Todo galerista que se precie, lo que quiere es crear ‘una buena firma’ y luego sacarle partido económico.

Decimos esto, a cuento de lo injusto que es a veces el mercado del arte. Existen divisiones artísticas y desde luego  ‘el cómic’ no esta en ‘la prémier’, ni por asomo.
Roy Lichtestein es considerado en la actualidad como uno de los pintores del s. XX  más reconocidos de la pintura norteamericana. Abanderado del Pop-art  ‘trincaba’ de aquí y de allá sin la más mínima cortesía ni delicadeza. Además, parece ser que el tipo de arte que hacia, le permitía ‘homenajear’ permanentemente todo lo que se movía, sin rendirle cuentas a nadie. Eso sí, hacia los puntos de impresión muy redonditos y muy bien en el lienzo.

Russ Heath era un dibujante normalito e Irv Novick otro de ‘batalla’ de la DC, que solo ha pasado a la historia porque fue plagiado de forma despiadada por un  ‘importante artista’. En cualquier otro medio artístico de nivel, esta  ‘intertextualidad’ hubiera tenido graves consecuencias para el prestigio del que lo hubiera hecho, pero con el 9º Arte, ¡todo vale! En esta merienda todos pueden cortar su trozo y  ‘mojar’ sin ningún tipo de problema. Lo dicho, la vida en ocasiones es injusta.

3.-La música, pero no la letra: Gigi y Moebius.

Gigí era un excelente dibujante (muy amigo de Hernández Palacios), hoy en día prácticamente olvidado. Sobre la influencia de Gir-Moebius en el mundo gráfico poco hay que contar, pues ya han corrido ríos de tinta al respecto.

Pues bien, cuando ví la caseta ferroviaria de Moebius en un libro de ilustraciones de los varios que ha hecho, pensé: esto me suena de algo. Tardé tiempo, pero al final pude encontrar de forma casual, en un álbum muy antiguo sobre los platillos volantes de Gigí y Lob de mediados los 70, el parecido que buscaba. No son evidentemente iguales, pero tienen un sustrato común.

Gir y Gigí compartieron redacción en ‘Pilote’ a finales de los 60 y comienzos de los 70, pero francamente, no nos podemos imaginar a Mr. Moebius intentando plagiar a su excompañero de revista.
4.-Watchmen y las “lecciones magistrales” de anatomía de Hogart.

Cuando Hogart dejó de dibujar Tarzan, realizó numerosos trabajos de tipo docente. Dentro de este marco se encuentran sus  ‘Lecciones de Anatomia’ en dos tomos, de la cual hemos entresacado este bonito dibujo.

Es este un caso inverso al anterior. En él, se encuentra la letra pero no la música. Es clara la influencia del dibujo de Hogart en lo que seria uno de los personajes centrales de Watchmen, pero evidentemente si Gibbons hubiera querido, podría haber modificado el parecido y no hubiera sido tan evidente. De todas formas, el desarrollo del personaje es propio y sin haber ‘fusilado’ el diseño de Hogart, la obra de Moore/Gibbons  hubiera triunfado exactamente igual. Este detalle es solo una gota en un mar.

5.-Un aire de familia y un enfoque: Pratt, Battaglia y Toppi.

Hemos querido que los tres más grandes dibujantes de comics italianos danzaran juntos en el salón de baile de nuestro blog. Cualquiera de los tres nos causa admiración y con ellos, el listón siempre llega a lo más alto.
Pratt y Toppi.
Si hay algo de lo que no nos cabe la menor duda, es que Toppi  no le copia absolutamente a nadie, salvo en ocasiones a sí mismo. Es un autor de una personalidad avasalladora y en su camino gráfico no le ha rendido pleitesía a ninguna escuela o artista  y todo ello  a lo largo de más de 50 años de profesión. En cuanto a Pratt dibujaba tan rápido y en lugares tan inusitados, que tampoco parece que, aunque hubiera querido copiar, hubiera tenido tiempo 

Las dos planchas que presentamos son muy bellas. Toppi siempre se ha interesado por la composición de página y aquí se puede ver claramente, en cuanto a Pratt solo lo ha hecho en muy contadas ocasiones, y en su última etapa creativa, casi nunca.
Lo  incuestionable, es que la plancha de Pratt es muy anterior. Pero nos cuesta creer que Toppi hubiera querido ‘homenajear’ a Pratt. Su admiración por el autor de Corto Maltés era muy limitada, pues pensaba que lo que le faltaba en dibujo,  lo rellenaba a base de ‘cuentos’. Enigmas sin resolver...
Pratt y Battaglia.

Venecianos de nacimiento (Battaglia) y de vocación (Pratt), se conocieron muy jóvenes. Un hecho insignificante, un ingenuo engaño en la posguerra por parte de Battaglia cuando ambos pertenecían al grupo de ‘Asso de Piche’,  hizo que su relación se enfriara, y así continuaría el resto de su vida (lo que no impidió que en alguna ocasión Battaglia le dejara dinero a Pratt, tras su retorno a Italia). 


Battaglia tenía una sincera admiración por Pratt, no solo por el dibujo, sino sobre todo por su capacidad narrativa. Admiraba también su resolución y valentía a la hora de afrontar los problemas cotidianos de la existencia. Pratt por su parte, admiraba el maravilloso grafismo de Battaglia, pero en lo vital eran líneas paralelas que no llegarían a entrecruzarse nunca.
La página de ‘El hombre de Nueva Orleans’ pertenece a un trabajo para la editorial de Bonelli y es muy posterior a la portada de Pratt para  ‘Sgto. Kirk’. Hay en ella, lo que parece ser un homenaje premeditado de Battaglia hacia la forma de hacer indios de Pratt (muy curiosa y elegante). Aunque los dos dibujos son distintos, el imaginario es común. Y el imaginario es de Pratt (Ticonderoga, Wheeling).
6.-Un salto al vacio: Eisner y Culebro.

Ulises Culebro es mexicano y un buen dibujante y diseñador gráfico. Lleva bastantes años en España siendo director grafico de ‘El Mundo’, la cabecera dirigida por Pedro J. Ramirez.  Por su labor ha recibido varios premios periodísticos internacionales. Igualmente ha destacado en la ilustración y aquí traemos un hermoso dibujo perteneciente a una edición de Pedro Tabernero para demostrarlo  

Will Eisner nos insistió durante bastantes años en libros y conferencias sobre el tema del  ‘arte secuencial’ y la  ‘novela grafica’. Su idea al respecto tuvo bastante aceptación estando él vivo y después mucho más, tanto a nivel de dibujantes y editores como de público en general. Es eso que se suele llamar ‘un clásico’ e indudablemente su influencia en el medio ha sido y es grande.

No parece haber nada en común. Hablar de plagio o impostación no nos parece razonable y sin embargo…  estos vuelos son extrañamente parecidos.
 
7.-Perspectivas en n dimensiones: Ercher y Rodrigo.

La familia de Ercher era rica por su casa (la cuarta fortuna de Holanda), sin embargo, él no parecía tener las cosas claras sobre cual iba a ser su dedicación profesional, y ya se sabe que en la mentalidad holandesa uno debe dedicarse a algo en la vida. Al final, se decidió por las perspectivas imposibles y poco antes de morir diría que hubiera necesitado como mínimo otra vida para explorar, aunque fuera mínimamente, algunas de las  ideas artísticas que todavía le bullían en su cabeza.
Rodrigo hizo un libro dedicado a un amor homosexual llamado ‘Manuel’. Es este  un tipo de trabajo que limita entre lo que podríamos llamar ‘el dibujo artístico’  y el cómic. En los años 80 se producían fácilmente este tipo de mestizajes y buena parte de los autores que dibujaron en ‘Madriz’ lo personifican (la mayor parte de ellos terminarían exponiendo en el galerismo artístico).

Desde luego Ercher no tuvo en cuenta a Rodrigo cuando hizo la obra que reseñamos (pues su dibujo es muy anterior a la obra de este) y tampoco parece que Rodrigo en su página rememorativa de la Plaza de Malasaña tuviera en cuenta a Ercher, pero...


 

2/4/09

BRECCIA EN CORRIERE DEI RAGAZZI-"EL MISTERIO DEL KAIN MERAH"


La respuesta a ¿comó hacia Breccia estas líneas tan finas? es: con un trozo de cuchilla de afeitar (de las antiguas), es decir las rompía adecuadamente para tener una punta fina y afilada con la que poder mojar en tinta y dibujar sobre el papel. También utilizó otras técnicas como el raspado, trapeado, etc… Nuestro amigo Manuel Deskartes acertó, bueno más que acertar sabía, como lo hacía. Manuel además de tener uno de los mejores blog sobre cómic es un gran entendido en el tema, teoría y técnica. (Además posee lo que todos quisieramos tener: un original de Breccia, nada menos que de "La batalla de las Termópilas")

22/3/09

LAS ADAPTACIONES LITERARIAS AL CÓMIC

El cómic ha utilizado en multitud de ocasiones a la literatura como punto base para la realización de un guión. Dado que existe el problema de los derechos y teniendo en cuenta que los autores de este medio no suelen tener ni el dinero para pagarlos ni los canales para obtenerlos, la mayor parte de los que deciden hacer este tipo de adaptaciones optan por una doble vía. O bien piratean una idea inicial y la adaptan a lo que quieren hacer, o bien tiran del cajón de sastre de la literatura universal. En este último territorio la literatura decimonónica es especialmente apetecible, pues es más afín al pensamiento contemporáneo que otras.
MOBY DICK

Ilustración de José Ramón Sánchez.
Las obras de Shakespeare resultan arquetípicas en torno a las pasiones del ser humano y los grandes títulos de la literatura del siglo XIX lo son en relación a lo que venia después (s. XX), que no era poco. Sin ánimo de ser prolijos diremos que Moby Dick es una parábola sobre el enfrentamiento del ser humano (Capitan Achab) con el medio (Moby Dick) y su destrucción conjunta. ¿Les suena? Melville no era un autor de largo recorrido, como Stevenson, Poe o Wells, y si hoy día se le recuerda es precisamente porque acertó a plasmar este conflicto de forma convincente en una novela.
¡Bien! Pero aquí se habla de cómic, así que pasen y vean como interpretan esta gloriosa epopeya unos autores de amplio calado. Cada ser humano es un universo en si mismo y su interpretación del mundo es única e intransferible. Ninguna de las versiones del gigante blanco que presentamos tiene nada que ver con la otra y todas son buenas. Pero ¡Ojo! tengan en cuenta que escoger, muchas veces supone renunciar.
Will Eisner

En algunos autores de cómic, tiene preeminencia lo grafico (la mayoría) y en otros la predilección esta en lo literario, convirtiéndose el dibujo en un atajo para llegar a lo que a ellos realmente les interesa. Eisner pertenece a este segundo grupo.
En su haber figura ‘Spirit’, (del que por cierto, hace poco hemos tenido una horrorosa adaptación al cine, realizada por Frank Miller) y ¡como no! la invención de un genero, que si bien no era nuevo, ha sido refundado gracias a su ‘Contrato con Dios’ con el nombre de ‘novela gráfica’. En su debe, esta una cierta pretenciosidad y pesadez en todo lo que hacia (esto es opinable).

Este ‘Moby Dick’ se encuentra recopilado en el segundo de los libros que hizo sobre lo que el denominaba ‘El arte secuencial’. Si bien, la datación de la obra es muy antigua, no deja de ser curioso, en un autor como Eisner, la ingenuidad e inocencia de su planteamiento.

Dino Battaglia

La obra y la personalidad de Battaglia requieren un libro. Aquí y ahora nos limitaremos a esbozar un somero apunte sobre este magnífico autor.

Muchos artistas (no solo de cómics) se mueven entre lo que hacen y lo que desean hacer. Por supuesto, que pasar de una cosa a la otra no es tarea fácil. Cuando Battaglia realizó esta adaptación para la revista ‘Sto. Kirk’ (1.967) se encontraba en pleno periodo de transición. Por una parte, el universo infantil-juvenil (que conocía tan bien) se le estaba quedando pequeño a ojos vista, y por otra, no se atrevía a soltar amarras. Su ‘Moby Dick’ es una buena muestra de las dudas que le atenazaban en aquel tiempo

Seria su amigo Sergio Bonelli (el editor de Tex) quien rompería el nudo gordiano en 1969, al llevar unas páginas suyas (sin su permiso) a ‘Linus’. Este pequeño y aparentemente insignificante acontecimiento redirigiría la carrera de Battaglia hacia su versión más adulta y brillante.

Como muestra de su meticulosidad cuando emprendía una obra, os presentamos también (por el mismo precio) parte del trabajo de documentación acumulado para la realización de la misma.

Paul Gillon
Nos encontramos ahora frente a uno de los mejores dibujantes que ha dado el cómic francés y resume en si mismo una de las problemáticas del cómic en general. Sin un buen guión, difícilmente se llega a ningún sitio.

Inició su andadura en los 50, con un relato sobre la revolución comunista en China ‘Tormenta en China’ (tema difícil donde los haya). Después navegaría brillantemente por el género de piratas con Jérémie. También se movió con soltura en las tiras de prensa con ’13 Rue de l’Espoire’. Su cota máxima la lograría con los cuatro primeros episodios de ‘Los naúfragos del tiempo’ bajo guión de Forest (aunque lo firmarían conjuntamente). Los seis siguientes (que firmaría solo), a pesar de notables aciertos gráficos, fueron perdiendo fuelle en la parte literaria e imaginativa. Tocaría el tema del sexo explicito con los cuatro episodios de ‘La superviviente’ (un relato de ciencia ficción) y los tres de ‘Los leviatanes’ (policiaco). Del sexo explicito paso a lo ofensivamente pornográfico en ‘Juana de Arco’ (tengamos en cuenta que es santa y es la patrona de Francia) y ahí si que pinchó en hueso. Esta última parte de su trabajo es de dudoso gusto y sospechamos que su publico no aumentó (como tal vez pretendía), sino más bien todo lo contrario.

Hemos citado algunos de sus trabajos, pero realizó muchos más. ‘Moby Dick’ es el encargo de una editorial que proyectaba pasar al cómic los clásicos de la literatura universal. También, y para la misma colección, haría una interesante versión de ‘El jorobado de Notre-Dame’. Las páginas que presentamos, tienen todas las características del arte de Paul Gillon: un magnífico dibujo unido a una frialdad de planteamiento que le aleja del lector.

Bill Syenkiewick
La sensibilidad norteamericana y la europea en torno del cómic son muy diferentes. Así que algunos dibujantes europeos que trabajan para Estados Unidos (sobre todo en ediciones de superheroes) han tenido que ser previamente lobotomizados para poder realizar correctamente su trabajo (¡es broma!). A pesar de la superioridad intelectual europea, no debemos olvidar que el cómic como tal, nació y se desarrolló en Estados Unidos y esta en deuda con muchos de los autores que ha habido al otro lado del Atlántico (inclúyase toda la escuela clásica). Obsérvese que decimos ‘ha habido’, porque últimamente la cosa esta mas bien flojita.

Ningún gran personaje europeo de cómic (de Asterix a Tintin), ha logrado nunca triunfar en USA y obras europeas de altísimo nivel no alcanzan tirajes de más de 10.000 ejemplares, cifra ridícula para ese país. El lector medio norteamericano tiene características mucho más ‘frikis’ que el europeo, y a la mayor parte de ellos no les gusta lo que se hace en la vieja Europa, (lo encuentran demasiado ampuloso e intelectual), aunque curiosamente, si les gusta a los profesionales del medio (igual que en el cine). Hacemos este preámbulo para presentar a Bill Syenkiewick, un extraordinario artista del que habría muchísimo que hablar y que solo tenía un defecto para su propio mercado, era demasiado afín a los planteamientos europeos. O dicho de otra forma, es un autor muy ‘leido’ y ‘escribido’.

Realizó su ‘Moby Dick’ como un encargo; luego, en una entrevista diría que se arrepentía de ello, no por el resultado grafico (que es excelente) sino porque pensaba que el cómic no debía ser feudatario de otros medios.

Carrillo – Antonio Pérez García
El pincel y Carrillo eran hermanos siameses. Sin embargo su estilo era muy personal y no debía nada (o casi nada) a Caniff. Sus trabajos en ‘Gaceta Junior’ (1969) le dieron renombre en el mundo profesional. Podemos recordar una especie de ‘Tarzan’ transplantado a la India que se llamaba Sambhú, mas tarde rebautizado como ‘Gora Gopal’.

Buen profesional del medio, no llego nunca a brillar en exceso, quizás por la feroz competencia entre la gran cantidad de buenos dibujantes que había en la época.
Como anégdota, decir que si bien las mujeres de Carrillo eran muy guapas, en mi humilde opinión les sobraban de 5 a 6 kilitos (cuando menos) o no.

Ilustración de portada de Antonio Bernal
Su ‘Moby Dick’ lo realizó para la colección de Bruguera ‘Joyas de la Literatura Universal’. Es un trabajo de encargo, realizado de forma muy correcta y pulcra. El color no es obra suya, y dado como se las gastaban los coloristas de esa editorial en el policromado, no se puede decir que esté nada mal.

Fontanarrosa
La facilidad para el dibujo del argentino Fontanarrosa era enorme. Era capaz de cuadrarse una página en muy poco tiempo y además tenia un sentido innato de la composición de página que lo hace visualmente muy atractivo. Hablamos en pasado porque desgraciadamente falleció hace poco (2007).

Su principal ocupación fue el dibujo humorístico. Recordamos varios albumes sobre el futbol argentino realmente abracadabrantes. Colaboró en algunos espectáculos de “Le Luthier” (Mastropiero que nunca).
Esta sátira de Moby Dick salió originariamente en ‘Totem’ y estaba unida a otras reinterpretaciones personales de los clásicos literarios. A nosotros nos gusta.

Leo Durañona
Argentina es un país que ha dado al mundo una enorme cantidad de dibujantes de enorme talento. De Breccia a Salinas, pasando por Quino, la lista es grande y sus componentes difícilmente podrían ser encuadrados en un estilo o escuela, aunque eso si, tienen un toque que podríamos calificar de ‘europeo’. La mayor parte de ellos no han tenido más remedio que emigrar (ellos o su trabajo).

Durañona venía de la publicidad y se nota. Trabajó durante varios años para las revistas de terror de la Warren, y a través de sus ediciones en España tuvimos noticias de su trabajo. Más tarde le volveríamos a ver en las publicaciones de Toutain.
Este trabajo pertenece a su etapa argentina y ya contiene los elementos que le darían cancha en los años que se dedicó al cómic: solvencia y base gráfica. No descartamos revisitarle en alguna otra ocasión para comentar más ampliamente su trabajo.

Anónimo norteamericano – A MOVIE CLASSIC DELL 1956. (¿Frank Thorne?)
Durante muchos años, ni los guionistas, ni los dibujantes en USA de comic-book salían en los créditos. Este es un caso de excelente factura, que no sabemos a quien adjudicar, aunque tenemos dos sospechosos.

Dibujado por Frank Thorne inicial, mucho antes de que se disfrazara de brujo y se paseara por todas las convenciones de cómic norteamericanas con “Stas. Guerreras muy agraciadas y muy ligeras de ropa” (Alex Toth nunca le perdonaría eso, ni que clonase el estilo de Kubert y se lo recriminaría hasta el final).